Hay un silencio tras de todo, In arjé. Lo pude escuchar al acercarme a cada cosa, a cada persona. Y es sólo eso, silencio. Es en vano gritar, subir el volumen de tu música, eres en esencia un fabuloso silencio. Calla, pues de eso estamos hechos. No hay risas ni llantos, todo lo abarca, el profundo silencio.
La ausencia de sonido no llega a ser silencio, es algo más esencial. Las viejas teorías del "primal scream" querían llegar a él luego de gritar, pero no llegaban, sólo lograban traspolar la mente, de un grito interior a un silencio, pero no es más que un juego. Y el silencio del que hablo no aparece luego de gritar. Es propio de la existencia.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Sólo una vaga teoría del silencio
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Su cuerpo
Su cuerpo es el templo.
Y su templo el resguardo,
He visto escapar marejadas de indicios
De no saberse única e irrepetible
Pobre Salomón bajo su techo
Cinceló una amarga sinfonía
Admiro sus columnas de granito
Sus vitreaux de ensoñacion
Delicada art noveau delapidada
Ornato de sonrisas a montón.
Su cuerpo es el templo
Y su templo olvidado
Epístola desanimada
Su rúbrica, apelmasada y vacilante sellaba, como beso de su boca, la carta, la epístola de un rehén. Imprecó en varias oportunidades su sustancia, su presencia cualificada.
"Sírvase este manojo de palabras, esta bouquet y el gris plomo de estas ojeras. Sin dormir escribo, sin sonreir construyo este juntar de palabras.
La ausencia es su determinación, los espacios vacíos, los llantos, su malsana manera de hacerme extrañarla.
¿Cómo se atreve? ¿Quien le dio el permiso de profanar así mi vida?
No pretendo más, sólo llegar, sólo alcanzar con esta saeta ese blanco que será su corazón. "
Demos por sentado, jamás recibió respuesta ni su corazón.