viernes, 28 de octubre de 2022

¿Por qué el rock?

Es cierto que no podemos decir que unicamente escuchamos un tipo de música; que existe un solo tema favorito, una banda favorita, un disco. Eso lo aprendí con el tiempo, con la sucesiva exposición a diferentes estilos, no como músico, sino como escuchante. Pero también es cierto que algunos estilos gustan mucho más que otros. En mi caso estoy seguro que el que más disfruto es el rock. Por la "clase social" en la que me he criado tal vez me correspondería otro tipo, pero por suerte la vida tiene esas cosas, la vida en su estado invisible, en su física cuántica nos enseña que no es tan fácil determinar la posicion y el estado de una partícula. 

A mis 12 años mis gustos musicales eran variados, porque seguramente, lo que escuchaban mis abuelos, mis padres, mis amigos, todo fue bienvenido y dejó su huella en mi alma juvenil, pero en el comienzo de los 90 algo me terminó de sellar el gusto por el rock. Fue a principios de 1991, un viaje de vacaciones a la tierra de mi viejo (Paso de Los Libres, Corrientes), yo me llevé, si mal no recuerdo, algo de plata para gastar, y entre los cassettes truchos que se vendían en la frontera con Brasil estaba Cancion Animal de SODA STEREO. Mientras que mi primo que había viajado con nosotros prefirió el disco de Los Dinos. Fueron una vacaciones llenas de Soda Stereo y Los Dinos, en la casetera de mi tia correntina sonaron casi todos los días esos dos cassettes. Y a mí creo que me terminó de gustar el rock como estilo de cabecera.

Con SODA la relación tuvo miles de altibajos con todos estos años, pero siempre volví a escuchar ese y todos los otros discos de la banda. El rock pasó de "Nacional" a "Internacional", de punk a heavy, de trash a soft pero nunca se fue. Hay estilos que pasan largo tiempo sin sonar, pero el rock está casi todos los días.

Tengo mi teoría de porqué, antes de SODA hay otras bandas que fueron haciendo el camino, pero creo que ese disco terminó de comprar mi cariño por ese estilo tan variado y tan imposible de catalogar que es el ROCK.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Sobre estos anaqueles

A veces pienso que algunos de los libros de mi biblioteca son snobs y caigo en la cuenta de que el snob soy yo acumulandolos sin leerlos.
O tal vez la sensación de tener cajas de sorpresas ordenadas por temas que esperan a ser abiertas. He ojeado títulos precisos de nombres rimbombantes, con pilas y pilas de autores hablando sobre esos libros, y yo, al haberme siquiera acercado a un abstract al respecto, no puedo darme el lujo decir que es parte de mi biblioteca. Debería argumentar que alguna vez estuvo navegando en mi mochila, que dentro de las primeras diez hojas planté mi ignoto señalador sin darle la posibilidad de avanzar más hasta recorrer todo el libro.
Falso me siento, falso lector, mas debo gritar que alguna vez algún libro he leído.  Y me queda la tenue esperanza de que eso en parte me hace un elegido.

viernes, 7 de febrero de 2014

Dia 1 - miércoles 5 de feb

Después de estar toda la noche con mi vieja en aeroparque, a las 7.10 volé. El viaje fue una maravilla de 2 hs. Habian bastantes nubes y no se pudo apreciar la tierra desde el aire. Sin embargo, lo poco que vi fue increible.
El aeropuerto Guzmán es muy austero y tranquilo, rodeado de vegetación. De ahi busqué una combi que por cincuenta pesos me llevó hasta San Salvador. Unicamente una pareja y yo fuimos hasta la plaza, los demas pasajeros bajaron unas cuadras antes en la terminal de micros locales. De ahí habría de partir para los distintos destinos dentro de Jujuy. Saqué unas fotos en la plaza, me atrajeron las esculturas de Lola Mora y la estatua de Belgrano puesta por los masones.
Desde la plaza caminé hasta la terminal debiendo cruzar el Xi Xi a través de un puente. Luego me embarqué a Tumbaya. Ese trayecto fue realmente hermoso, fue mi primera presentación cara a cara con la ruta 9 y las maravillas de los cerros cubiertos de vegetacion. Los pueblos en las laderas, las casas con sus animales, verde,  mucho verde.
Como ya lo había visto en documentales, pude apreciar la diferencia del cambio que se va produciendo al cruzar Volcán. La vegetación es menos, y los cerros dejan ver sus colores.
Pasado el mediodía ya había llegado al pequeño pueblo de Tumbaya. Busqué hospedaje, la hostería estaba cerrada. Muy poca gente, la tranquilidad era absoluta. Ya mi celular se había apagado y al ver que no conseguí lugar para dejar mis cosas, visité la plaza, la iglesia, tomé varias fotos y volví a la ruta para seguir el viaje. Viendo el mapa opté por continuar hasta Purmamarca.
El pueblo, más grande que Tumbaya, es totalmente turístico. El cerro de los siete colores es la gran atracción.  Conseguí hospedaje a una cuadra de la plaza. Recorri la iglesia antigua, el viejo algarrobo, las calles, las laderas del cerro. Compré mate, termo, yerba y hundiéndose el sol, me senté a tomar mates en la puerta de mi habitación.
Mañana, cuando comience a salir febo me iré a la plaza nuevamente, luego tomaré el desayuno y deberé decidir mi ruta. Purmamarca ya se encuentra sobre la ruta 52 y de acá se puede ir hacia el paso de Jama pasando por las Salinas Grandes. Cruzar a Chile hasta llegar a Valparaiso. O podría optar por retomar la ruta 9 hacia el norte y pasar por Humahuaca, Tilcara, La Quiaca y cruzar a Bolivia en Villazon.

Dia 2 - 6 de febrero

Dormi en Purmamarca en una habitación cercana a la plaza. Hermosa noche, a las 5 me levanté para sacar fotos nocturnas y esperar la salida del sol. Fui hasta la ruta caminé unas cuadras alejándome para sacar cómo lentamente el sol pintaba los cerros. Más tarde hice el paseo de los colorados, crucé el cementerio y volví para desayunar. Al parecer había llovido por la noche. Devolví la llave de la habitación, y me disponía a viajar hasta Tilcara cuando vi una combi que llevaba gente a Salinas Grandes; solicité la excursión. El viaje fue alucinante, la cuesta de Lipan emocionante y las Salinas, aunque la sal estaba cubierta de agua fue magnífico.
Para las 14 ya estabamos de retorno.
Entonces me tomé el bus hasta Tilcara cuando se venía una lluvia. Ya cargando mi mochila y el bolso bajé y busqué el primer Hostel que encontré. Marcelo me atendió amablemente, elegí mi cama y pronto paró la lluvia recorrí la ciudad y visité el museo arqueológico. De retorno conocí a otros hospedados, entre ellos a una belleza alemana llamada Stephanie Krãmer. Marcelo quiso agasajarla con un asado comprado hecho, que no pudimos encontrar en las cercanías. Tuvimos que salir a buscarlo en la noche ya bastante lluviosa. Compramos unos sanguches de bondiola y choripanes de chorizo de llama. Luego fui a dormir.

lunes, 27 de enero de 2014

Cuenta regresiva: día -9 (lunes 27 de enero de 2014)

Es un plan de viaje en soledad, con unas profundas ganas de encontrarse.
El proyecto no fue muy pensado, y hasta podría asegurar que no lo es tampoco en este momento.
Ya tengo donde ir, ya hay pasajes, y me pregunto si el encuentro con uno mismo debe ser asi, un lugar un tanto místico, cargado de historia, de inmensidades.
Creo que no, creo que encontrarse puede ocurrir en tu propia habitación, un día cualquiera. Suena hasta caprichoso  pensar que únicamente allí me encuentre.
Tal vez el punto sea la supuesta soledad, que en realidad no es así, porque habrá mucha gente, desconocida, pero gente al fin.
Lo admito, es únicamente un viaje de vacaciones, pero que pretendo que sea algo más.
Planeo escribir una bitácora para dejar impresiones mucho más profundas de cada día. Las fotos son un recuerdo, pero hay cosas que no se pueden contar en las fotos, momentos o sensaciones que no van a tener registro alguno con imágenes.
Fotos de esos lugares se pueden conseguir muchas en la red, pero las emociones que me quiero traer son de otra sustancia.
Faltan unos dias, para estar en vacaciones, todavía estoy yendo a trabajar en el horario nocturno de 22 a 6. Fuimos con Vel a visitar a Gonza, tomamos unos mates y luego a trabajar. De viaje al trabajo me propuse inaugurar esta especie de cuadernos de impresiones pre-vacaciones. En esta "countdown" los días comienzan a correr en negativo. Viajo el proximo miércoles 5 de febrero, Hoy es lunes, sábado al salir a las 6 comienzan mis vacaciones, la primera vez que voy a tener 21 días.
Ahora a trabajar.

jueves, 2 de enero de 2014

Substrato

Todo lo que nos alegra, todo lo que nos hace feliz, lo que nos pone triste, lo que nos enfurece, tiene una raiz, nuestro ego.
Aceptar esto es difícil, porque nos hace absolutos responsables, porque enfermizamente necesitamos de las tristezas y de las broncas, y además disfrutamos de las alegrías y la felicidad. No ser parte de esto nos obligaría a desconectarnos del mundo, de los afectos, de nuestras relaciones. Y no nos parece que fuera una solución, aunque considerarámos que es la verdad.
La búsqueda del punto medio o del estado que nos ilumina la verdad que subyace a toda manifestación sentimental no tiene una única respuesta y el alcance de esta realidad no es constante, no es eterno. Intuyo que la fluctuación entre ese punto medio y los extremos es natural. Lo que no es aconsejable es alejarse mucho del centro.
Lo que en textos herméticos se le llama transmutación mental ayudaría acercarse a ese punto o al lado opuesto. Según mi observación es la aplicación del conocimiento de la existencia del centro, y en oportunidades la intención de alcanzar el otro polo.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Sólo una vaga teoría del silencio

Hay un silencio tras de todo, In arjé. Lo pude escuchar al acercarme a cada cosa, a cada persona. Y es sólo eso, silencio. Es en vano gritar, subir el volumen de tu música, eres en esencia un fabuloso silencio. Calla, pues de eso estamos hechos. No hay risas ni llantos, todo lo abarca, el profundo silencio.
La ausencia de sonido no llega a ser silencio, es algo más esencial. Las viejas teorías del "primal scream" querían llegar a él luego de gritar, pero no llegaban, sólo lograban traspolar la mente, de un grito interior a un silencio, pero no es más que un juego. Y el silencio del que hablo no aparece luego de gritar. Es propio de la existencia.